Según la receta de Monasterio de Santa María de Poblet, documentado en manuscritos de 1640. Recogida en el libro de J. Lladonosa, “LA CUINA QUE TORNA” Editorial Laia SA (1979)
Colocar en una olla varios trozos delgados de bacalao desalado cubriéndolos con agua fría y una hoja de laurel. Poner esta olla a un fuego muy suave pues se debe cocer un poco sin llegar a hervir. Esta cocción dura hasta que por encima del agua aparece una espumita blanca. Es el momento de retirar la olla y sacar el bacalao
En un plato hondo se hace una pasta para freír a base de harina, agua y miel. Su consistencia no debe ser ni clara ni espesa, sino lo suficiente para rebozar los trozos de bacalao. La cantidad de miel depende del gusto y la experiencia del cocinero.
Una vez los trozos rebozados se van friendo en una sartén con abundante aceite, teniendo cuidado de que no esté excesivamente caliente para que no se queme la miel, pero lo suficiente para que se fría y queden crujientes
Para servirlo se puede añadir alguna verdura cruda (canónigos, berros, tomates, etc.) aliñada con aceite crudo y vinagre, pues ésta acompaña muy bien a la miel.
miércoles, 19 de mayo de 2010
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